
Acerca de esta imagen
Esta imagen del Hubble del cúmulo de galaxias Abell 1689 destaca la notable diversidad de galaxias que pueblan una de las estructuras cósmicas más masivas del universo observable. Situado a 2.200 millones de años luz de la Tierra en la constelación de Virgo, el cúmulo contiene más de 1.000 galaxias de tipos muy diversos: galaxias elípticas gigantes con perfiles suaves y monótonos dominan el núcleo del cúmulo, mientras que galaxias espirales, galaxias lenticulares y enanas irregulares se encuentran dispersas por las afueras. El medio caliente intracúmulo del cúmulo, un vasto océano de gas sobrecalentado con temperaturas que superan los 100 millones de grados, impregna el espacio entre galaxias y emite abundante radiación de rayos X. Este entorno extremo afecta profundamente la evolución de las galaxias miembros, extrayendo gas de las espirales a medida que se sumergen en el cúmulo, frenando su formación estelar y transformándolas gradualmente en sistemas elípticos rojos pasivos a lo largo de miles de millones de años.
Importancia científica
La población de galaxias de Abell 1689 proporciona un poderoso banco de pruebas para comprender cómo el entorno da forma a la evolución de las galaxias. Las observaciones revelan una fuerte relación morfología-densidad: el núcleo del cúmulo está dominado por galaxias elípticas y lenticulares masivas con poblaciones estelares rojas viejas y poca formación estelar en curso, mientras que las afueras contienen una fracción más alta de espirales azules de formación de estrellas. Este gradiente refleja el impacto acumulativo de los procesos ambientales, incluida la extracción de gas frío por presión de ariete por parte del medio caliente intracúmulo, el acoso gravitacional de repetidos encuentros de alta velocidad entre galaxias y la extracción de marea por el potencial gravitacional general del cúmulo. Las observaciones de Hubble de Abell 1689 han sido fundamentales para cuantificar las escalas de tiempo de estos procesos de transformación comparando las poblaciones de galaxias en diferentes radios centrados en los cúmulos. La detección de objetos de transición (galaxias atrapadas en el acto de transformarse de espirales de formación estelar a elípticas inactivas) ha proporcionado evidencia observacional directa de los mecanismos que impulsan la evolución de las galaxias en entornos densos.
Detalles de observación
Esta imagen se obtuvo utilizando la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) del Hubble a través de múltiples filtros de banda ancha que van desde el azul hasta el infrarrojo cercano, lo que permite una caracterización detallada de las poblaciones estelares y la actividad de formación estelar de las galaxias miembros individuales del cúmulo. La fotometría multibanda permitió a los astrónomos construir distribuciones de energía espectral para cientos de galaxias dentro del cúmulo, distinguiendo los sistemas de formación estelar activa de las galaxias pasivas y evolucionadas en función de sus colores. El amplio campo de visión del ACS capturó galaxias desde el denso núcleo del cúmulo hasta la periferia más dispersa, lo que permitió un censo completo de la población de galaxias en una variedad de densidades ambientales locales dentro de una sola observación.
Ubicación en el universo
Constelación
Virgo
Distancia desde la Tierra
2,2 mil millones de años luz
Datos curiosos
- 1
El gas caliente que llena el espacio entre galaxias en Abell 1689 tiene una temperatura superior a los 100 millones de grados y en realidad contiene más masa que todas las galaxias visibles del cúmulo juntas, pero aún queda eclipsado por el componente invisible de materia oscura del cúmulo.
- 2
Las galaxias espirales que caen en el denso núcleo de Abell 1689 experimentan un despojo por presión de ariete: el gas intergaláctico arranca sus propias reservas de gas como el viento rasga un paraguas del revés, matando efectivamente su capacidad de formar nuevas estrellas.
- 3
Las galaxias elípticas gigantes en el centro de Abell 1689 han crecido hasta alcanzar tamaños enormes al canibalizar galaxias más pequeñas durante miles de millones de años, un proceso que continúa hasta el día de hoy a medida que la atracción gravitacional del cúmulo atrae nuevas víctimas.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



