Galaxia NGC 2768 (Galaxia elíptica) capturado por el telescopio espacial Hubble para el Enero 14
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Galaxia NGC 2768

Observado en 2003

Acerca de esta imagen

NGC 2768 es una majestuosa galaxia elíptica ubicada a 65 millones de años luz de distancia en la constelación de la Osa Mayor, la misma región del cielo que contiene el famoso asterismo de la Osa Mayor. A diferencia de las galaxias espirales con sus elegantes brazos y activa formación estelar, las galaxias elípticas como NGC 2768 están dominadas por poblaciones estelares más antiguas y poseen una apariencia suave y alargada. En el corazón de esta galaxia se encuentra un agujero negro supermasivo millones de veces más masivo que nuestro Sol, que se alimenta activamente del material circundante y alimenta chorros energéticos de partículas y radiación desde su núcleo galáctico activo. Estos chorros, lanzados desde las inmediaciones del agujero negro, se extienden mucho más allá de la galaxia visible y pueden detectarse a grandes distancias. NGC 2768 sirve como un ejemplo importante de cómo los agujeros negros supermasivos influyen en sus galaxias anfitrionas y en el entorno intergaláctico circundante.

Importancia científica

NGC 2768 ocupa un nicho científicamente importante como galaxia elíptica con un núcleo galáctico activo (AGN) de baja luminosidad. La mayoría de las galaxias elípticas se consideran "rojas y muertas", dominadas por estrellas viejas con poca actividad continua. Sin embargo, el núcleo LINER de NGC 2768 y sus estructuras centrales de polvo y gas desafían esta imagen simplista, revelando que incluso las elípticas aparentemente inactivas pueden albergar una actividad significativa. Los chorros de radio impulsados ​​por AGN de ​​la galaxia proporcionan un ejemplo cercano de retroalimentación AGN, el proceso mediante el cual la energía de un agujero negro supermasivo se calienta y expulsa el gas circundante, suprimiendo potencialmente la futura formación de estrellas. Comprender la retroalimentación AGN es fundamental para explicar por qué las galaxias elípticas masivas dejaron de formar estrellas y por qué las galaxias más masivas no son ni siquiera más grandes de lo observado. NGC 2768 también exhibe componentes cinemáticamente desacoplados (sus órbitas estelares internas giran en una dirección diferente a la de las regiones externas), lo que proporciona una fuerte evidencia de una fusión de galaxias pasada que reorganizó su dinámica interna.

Detalles de observación

Hubble observó NGC 2768 utilizando la Cámara Planetaria y de Campo Amplio 2 (WFPC2) en múltiples filtros ópticos para capturar la suave envoltura estelar de la galaxia y su distintiva estructura de polvo central. Los filtros de banda ancha en longitudes de onda visibles revelaron la distribución de poblaciones estelares más antiguas, mientras que las imágenes de banda estrecha ayudaron a detectar la emisión de gases ionizados del núcleo activo. La alta resolución angular del Hubble fue esencial para separar la fuente nuclear compacta de la luz estelar circundante y para resolver las finas franjas de polvo que atraviesan el núcleo de la galaxia. Las observaciones complementarias en longitudes de onda de radio y rayos X realizadas desde otros observatorios proporcionaron una imagen de múltiples longitudes de onda de la actividad del AGN.

Ubicación en el universo

Constelación

Osa Mayor

Distancia desde la Tierra

65 millones de años luz

Datos curiosos

  • 1

    NGC 2768 está clasificada como una galaxia LINER (Región de la línea de emisión nuclear de baja ionización), lo que significa que su agujero negro central está acumulando material activamente, pero a un ritmo mucho menor que un quásar en toda regla.

  • 2

    A pesar de estar clasificada como una galaxia elíptica, NGC 2768 contiene un disco inusual de polvo y gas en su centro, lo que sugiere que pudo haberse tragado una galaxia más pequeña rica en gas en el pasado.

  • 3

    El agujero negro supermasivo en el centro de NGC 2768 tiene una masa estimada en aproximadamente 200 millones de veces la de nuestro Sol, lo que lo hace considerablemente más masivo que el agujero negro central de la Vía Láctea.

Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble