
Acerca de esta imagen
La Nebulosa del Pequeño Fantasma (NGC 6369) aparece como una pequeña nube etérea que rodea una estrella moribunda, y su delicado y fantasmal brillo le da su evocador nombre común. Esta nebulosa planetaria se formó cuando una estrella similar al Sol llegó al final de su vida y expulsó sus capas externas de gas al espacio, creando una capa en expansión de material luminoso alrededor del remanente estelar compacto y caliente en su centro. Encontrado en la constelación de Ofiuco a una distancia estimada entre 2.000 y 5.000 años luz, el Pequeño Fantasma destaca por su forma casi circular y su compleja estructura interna, que revela múltiples capas concéntricas de material expulsado durante diferentes episodios de pérdida de masa. El color azul verdoso de la región interior resulta de los átomos de oxígeno doblemente ionizados que brillan bajo la intensa radiación ultravioleta de la enana blanca central, mientras que el halo exterior rojizo es producido por el brillo de menor energía del hidrógeno y el nitrógeno. El pequeño tamaño angular de la nebulosa la convirtió en un objetivo desafiante pero gratificante para el Hubble, cuya alta resolución revela detalles intrincados invisibles para los telescopios terrestres, incluidas características en forma de anillos y filamentos radiales que hablan de la compleja dinámica de la agonía de la estrella.
Importancia científica
NGC 6369 proporciona datos importantes sobre las últimas etapas de la evolución estelar de las estrellas de masa intermedia, aquellas entre 1 y 8 masas solares que terminan su vida como enanas blancas rodeadas de nebulosas planetarias. Las múltiples capas concéntricas visibles en la imagen del Hubble registran distintos episodios de eyección de masa durante la fase de rama gigante asintótica (AGB) de la estrella, cuando los pulsos térmicos en la capa de helio de la estrella desencadenan periódicamente una mayor pérdida de masa. El espaciado y la densidad de estas capas limitan el período entre pulsos y la tasa de pérdida de masa durante la fase AGB, parámetros fundamentales en los modelos de evolución estelar. La simetría casi circular de NGC 6369 sugiere que la pérdida de masa fue relativamente isotrópica, en contraste con muchas nebulosas planetarias que muestran morfologías bipolares o multipolares indicativas de interacciones de estrellas binarias o fuertes campos magnéticos. Esto lo convierte en un valioso caso comparativo para comprender qué determina las diversas formas de las nebulosas planetarias.
Detalles de observación
Hubble observó la Nebulosa del Pequeño Fantasma utilizando la Cámara Planetaria y de Campo Amplio 2 (WFPC2) en filtros de banda estrecha dirigidos a las líneas de emisión de oxígeno III (501 nm), hidrógeno-alfa (656 nm) y nitrógeno II (658 nm). Estos tres filtros aíslan la emisión del gas a diferentes temperaturas y estados de ionización, lo que permite a los astrónomos mapear las condiciones físicas en toda la nebulosa. La emisión de oxígeno III rastrea el gas más caliente y altamente ionizado más cercano a la estrella central, mientras que el hidrógeno alfa y el nitrógeno II rastrean el gas más frío más lejos de la fuente ionizante. La composición de color resultante revela la estructura de ionización en capas característica de las nebulosas planetarias fotoionizadas.
Ubicación en el universo
Constelación
Ofiuco
Distancia desde la Tierra
2.000 a 5.000 años luz
Datos curiosos
- 1
La Nebulosa del Pequeño Fantasma se ganó su espeluznante nombre porque cuando se ve a través de un pequeño telescopio, aparece como una aparición fantasmal, redonda y tenue que parece flotar en la oscuridad del espacio.
- 2
La estrella central de NGC 6369 tiene una temperatura superficial de aproximadamente 89.000 °C (unas 15 veces más caliente que la superficie del Sol), pero tiene sólo el tamaño de la Tierra, ya que ha comprimido su masa en una enana blanca increíblemente densa.
- 3
Las nebulosas planetarias como el Pequeño Fantasma son efímeras según los estándares cósmicos y duran sólo entre 20.000 y 30.000 años antes de dispersarse en el medio interestelar, un mero instante en la vida de miles de millones de años de una estrella.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



