
Acerca de esta imagen
Una enorme burbuja cósmica casi perfecta está siendo lanzada al espacio por los feroces vientos estelares de una estrella masiva y supercaliente denominada SAO 20575 (también conocida como BD+60°2522). La Nebulosa Burbuja, catalogada oficialmente como NGC 7635, es un ejemplo impresionante de una burbuja arrastrada por el viento: una estructura creada cuando el rápido viento estelar de una estrella masiva barre el gas interestelar circundante, más lento y denso, comprimiéndolo en una capa delgada y brillante. La burbuja tiene aproximadamente siete años luz de diámetro, lo suficientemente grande como para que la luz misma tarde siete años en cruzar de un lado al otro. La estrella conductora, visible dentro de la burbuja pero notablemente desplazada de su centro, es aproximadamente de 10 a 20 veces más masiva que el Sol y millones de veces más luminosa. La posición asimétrica de la estrella dentro de su propia burbuja revela que el medio interestelar circundante no es uniforme: la burbuja se expande más fácilmente en direcciones donde el gas es menos denso y se comprime en direcciones donde encuentra material de nube molecular más denso. Esta interacción entre la burbuja en expansión y la nube molecular vecina crea el espectacular borde brillante visible en el borde superior de la estructura.
Importancia científica
La Nebulosa Burbuja es uno de los ejemplos visualmente más perfectos de una burbuja de viento estelar, una estructura predicha por modelos teóricos de cómo las estrellas masivas interactúan con el medio interestelar que las rodea. El modelo estándar de burbujas arrastradas por el viento predice una estructura que consiste en viento estelar que fluye libremente, una región de viento caliente, una capa delgada y densa de material arrastrado y el medio ambiente no perturbado. Las observaciones de Hubble permiten una comparación detallada de la estructura real de NGC 7635 con estas predicciones teóricas, revelando tanto acuerdos como discrepancias que refinan nuestra comprensión de la física del viento estelar. La posición desplazada de la estrella central respecto del centro geométrico de la burbuja demuestra cómo los gradientes de densidad en el medio interestelar producen un crecimiento asimétrico de las burbujas, una característica común en las burbujas de viento estelares reales que a menudo se simplifica en los modelos teóricos. La interacción entre la burbuja y la densa nube molecular adyacente también crea una región de fotodisociación cuyas propiedades pueden medirse y compararse con modelos.
Detalles de observación
Esta imagen fue capturada utilizando la Cámara de Campo Amplio 3 (WFC3) del Hubble en luz visible con motivo del 26º aniversario del telescopio. La burbuja completa requirió un mosaico de cuatro mosaicos, cada uno capturado en filtros de banda estrecha que aislaban las líneas de emisión de hidrógeno alfa (656 nm), oxígeno III (501 nm) y nitrógeno II (658 nm). Este mapeo de colores del Hubble Heritage asigna azul al oxígeno III, verde al hidrógeno alfa y rojo al nitrógeno II, revelando la estratificación química dentro de la pared de la burbuja y la nebulosidad circundante. La imagen de banda estrecha separa claramente la nebulosa de emisión de las estrellas de campo, proporcionando una vista no contaminada de la estructura del gas.
Ubicación en el universo
Constelación
Casiopea
Distancia desde la Tierra
7.100 años luz
Datos curiosos
- 1
La Nebulosa de la Burbuja fue el tema de la imagen del 26 aniversario del Hubble en 2016; fue la primera vez que se capturó toda la burbuja en una sola imagen del Hubble, lo que requirió los cuatro mosaicos del detector WFC3.
- 2
La estrella central es tan luminosa que emite tanta energía en un segundo como la que produce el Sol en aproximadamente un año, y su viento estelar sopla hacia afuera a más de 4 millones de millas por hora.
- 3
La Nebulosa Burbuja está ubicada cerca del complejo de nubes moleculares gigantes asociado con la asociación estelar Cassiopeia OB2, una de las regiones de formación estelar más activas en nuestro cuadrante de la Vía Láctea.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



