
Acerca de esta imagen
Esta impresionante imagen revela las consecuencias cósmicas de la Supernova 1987A, la supernova más cercana observada desde la invención del telescopio, iluminando un anillo de gas como perlas ensartadas en un collar celeste. Estos brillantes 'puntos calientes' se forman donde la onda expansiva de la supernova, que viaja a más de un millón de millas por hora, choca contra un anillo de gas denso que la estrella progenitora expulsó aproximadamente 20.000 años antes de su muerte explosiva. Cada colisión comprime y calienta el gas a millones de grados, lo que hace que emita una intensa radiación en todo el espectro electromagnético. El anillo en sí es un registro fósil de la pérdida de masa de la estrella moribunda durante sus etapas evolutivas finales, cuando un rápido viento estelar abrió una cavidad en un viento lento previamente expulsado. La supernova 1987A, que explotó en la Gran Nube de Magallanes el 23 de febrero de 1987, ha sido monitoreada continuamente por el Hubble desde el lanzamiento del telescopio, creando una película en intervalos de tiempo sin precedentes de la evolución de los remanentes de supernova.
Importancia científica
La supernova 1987A es la supernova más importante de la historia astronómica moderna y brinda la primera oportunidad de estudiar una explosión estelar relativamente cercana con instrumentos modernos y de seguir su evolución en detalle durante décadas. La detección de neutrinos en el evento confirmó las teorías de supernovas de colapso del núcleo y demostró que las estrellas masivas producen estrellas de neutrones (o agujeros negros) cuando explotan. El monitoreo de varias décadas del Hubble ha revelado la iluminación progresiva del anillo ecuatorial a medida que la onda expansiva se expandió para alcanzar material más denso, con el número y el brillo de los puntos calientes aumentando constantemente durante las décadas de 1990 y 2000. La estructura de triple anillo visible en imágenes más amplias, que consta del anillo ecuatorial interior y dos anillos exteriores que forman una forma de reloj de arena, revela la compleja geometría de pérdida de masa anterior a la supernova y desafía los modelos de evolución estelar. La búsqueda de una estrella de neutrones superviviente en el centro de la explosión continúa, y recientes observaciones infrarrojas sugieren que un objeto compacto puede estar escondido dentro de los escombros en expansión. SN 1987A sirve como Piedra Rosetta para interpretar observaciones de supernovas más distantes.
Detalles de observación
Hubble ha observado la Supernova 1987A regularmente desde 1990 utilizando generaciones sucesivas de cámaras, siguiendo la evolución de los puntos calientes del anillo a medida que la onda expansiva iluminaba progresivamente el material circunestelar. Esta imagen fue capturada utilizando la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) con filtros sensibles a la emisión de hidrógeno y otros elementos ionizados por el choque. La serie temporal de observaciones del Hubble reveló que los puntos calientes aparecieron por primera vez alrededor de 1995, cuando la onda expansiva comenzó a chocar con densas protuberancias que se extendían hacia adentro desde el anillo. Observaciones complementarias con radiotelescopios terrestres y el Observatorio de rayos X Chandra mapearon la emisión de rayos X sincrotrón y térmica del material impactado, proporcionando una imagen completa de la física del choque.
Ubicación en el universo
Constelación
Dorado (Gran Nube de Magallanes)
Distancia desde la Tierra
160.000 años luz
Datos curiosos
- 1
SN 1987A fue visible a simple vista desde el hemisferio sur durante varios meses, alcanzando un brillo máximo de magnitud 3, aproximadamente tan brillante como una estrella moderadamente brillante.
- 2
La supernova fue causada por el colapso y explosión de una estrella supergigante azul llamada Sanduleak -69° 202, que tenía una masa aproximadamente 20 veces la del Sol.
- 3
Los detectores de neutrinos en la Tierra registraron una explosión de partículas de SN 1987A unas tres horas antes de que llegara la luz visible: la primera detección de neutrinos desde fuera de nuestro sistema solar.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



