
Acerca de esta imagen
Esta espectacular mariposa cósmica muestra la nebulosa planetaria NGC 2818, un monumento luminoso a la mortalidad estelar ubicado dentro de un cúmulo estelar abierto del mismo nombre. La impresionante estructura de la nebulosa representa las capas exteriores de una estrella similar al Sol que fueron expulsadas al espacio cuando la estrella agotó su combustible nuclear y ya no pudo sostenerse contra el colapso gravitacional. Las delicadas capas y corrientes de gas visibles aquí alguna vez fueron parte de la atmósfera de la estrella, ahora iluminadas desde adentro por el núcleo estelar intensamente caliente, una enana blanca naciente con temperaturas que superan los 100.000 grados Kelvin. Los colores vivos trazan diferentes elementos químicos y estados de ionización: las regiones rojas están dominadas por la emisión de nitrógeno, mientras que las áreas azules y verdes revelan oxígeno e hidrógeno. Nuestro propio Sol sufrirá una transformación similar dentro de aproximadamente 5 mil millones de años, desprendiéndose de sus capas externas para crear una nebulosa planetaria antes de desvanecerse en la senescencia de una enana blanca.
Importancia científica
NGC 2818 es científicamente notable por su aparente asociación con un cúmulo estelar abierto del mismo nombre, lo que la convierte en una de las pocas nebulosas planetarias potencialmente vinculadas a entornos de cúmulos. Si la nebulosa planetaria realmente pertenece al cúmulo (en lugar de ser una alineación casual), brinda una oportunidad única para limitar la masa y la edad de la estrella progenitora en función de las propiedades del cúmulo. Los cúmulos abiertos son conjuntos de estrellas que se formaron juntas y, por lo tanto, comparten la misma edad y composición química; saber cuándo se formó el cúmulo nos dice cuánto tiempo vivió la estrella progenitora de la nebulosa planetaria antes de expulsar sus capas externas. La compleja estructura bipolar de la nebulosa, con múltiples capas y nudos, revela la intrincada historia de pérdida de masa durante las etapas evolutivas finales de la estrella. Los estudios espectroscópicos han medido la velocidad de expansión de diferentes componentes nebulares, permitiendo reconstruir la cronología de la eyección. Las abundancias químicas determinadas a partir de la espectroscopía nebular limitan los procesos de nucleosíntesis y dragado que ocurrieron en el interior de la estrella progenitora.
Detalles de observación
Hubble observó NGC 2818 utilizando la Cámara Planetaria de Campo Amplio 2 (WFPC2) con filtros de banda estrecha que aislaban la emisión de hidrógeno ionizado (H-alfa), nitrógeno ionizado ([NII]), oxígeno doblemente ionizado ([OIII]) y oxígeno neutro. La combinación de estos filtros revela la estructura de ionización y temperatura de la nebulosa, con diferentes colores que trazan regiones de diferentes condiciones de excitación. La emisión [OIII] (representada en azul-verde) domina en las regiones internas más calientes y cercanas a la estrella central, mientras que la emisión [NII] (representada en rojo) es más fuerte en las zonas exteriores más frías. El cúmulo de estrellas circundante es visible como fuentes puntuales dispersas que rodean la nebulosa.
Ubicación en el universo
Constelación
Pyxis
Distancia desde la Tierra
10.400 años luz
Datos curiosos
- 1
NGC 2818 es inusual porque parece estar incrustado dentro de un cúmulo de estrellas abierto, lo que sugiere que el cúmulo tiene la edad suficiente para que sus estrellas más masivas ya hayan evolucionado hasta convertirse en nebulosas planetarias.
- 2
La nebulosa se extiende por unos 4 años luz de diámetro, aproximadamente la distancia entre el Sol y su vecino estelar más cercano, Alfa Centauri.
- 3
Las nebulosas planetarias como NGC 2818 son fenómenos cósmicos de vida relativamente corta, que duran sólo entre 10.000 y 20.000 años antes de desvanecerse y dispersarse en el medio interestelar.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



