
Acerca de esta imagen
Estas densas y oscuras nubes de polvo, llamadas "glóbulos de Thackeray" en honor al astrónomo sudafricano A.D. Thackeray, que las descubrió en la década de 1950, se recortan contra las estrellas brillantes y las luminosas nubes de gas de la región de formación estelar IC 2944. Cada glóbulo es un nudo compacto de gas molecular y polvo, lo suficientemente denso como para bloquear la luz de la nebulosa brillante detrás de él, creando siluetas oscuras y marcadas contra el brillante fondo. El glóbulo más grande visible en esta imagen son en realidad dos nubes separadas y superpuestas vistas en proyección, un descubrimiento posible sólo gracias a la resolución excepcional del Hubble. Estos glóbulos contienen suficiente materia prima para formar potencialmente nuevas estrellas, pero su destino sigue siendo incierto: la intensa radiación ultravioleta de las estrellas calientes cercanas los está erosionando constantemente y no está claro si la gravedad puede comprimir los glóbulos en semillas estelares antes de que se fotoevaporen por completo. Este tira y afloja cósmico entre la creación y la destrucción hace de los Glóbulos de Thackeray un laboratorio fascinante para estudiar las primeras etapas de la formación estelar.
Importancia científica
Los glóbulos de Thackeray proporcionan un caso de prueba crucial para comprender si las pequeñas nubes moleculares pueden sobrevivir el tiempo suficiente en entornos de radiación hostiles para colapsar y formar estrellas. Los glóbulos de Bok se encuentran entre las estructuras más simples y pequeñas en las que potencialmente puede ocurrir la formación de estrellas, lo que los hace ideales para probar teorías del colapso gravitacional. Las observaciones de Hubble de estos glóbulos en particular revelaron que poseen bordes afilados y bien definidos característicos de la fotoevaporación por radiación externa, lo que sugiere que están siendo destruidos activamente. Las estimaciones de masa derivadas de las mediciones de extinción de polvo indican que los glóbulos pueden no contener masa suficiente para resistir las fuerzas erosivas y alcanzar el colapso gravitacional. Este hallazgo tiene implicaciones importantes para comprender la eficiencia de la formación de estrellas en las regiones HII, donde las mismas estrellas masivas que ionizan el gas circundante también pueden impedir que las densas nubes cercanas formen la próxima generación de estrellas.
Detalles de observación
Esta imagen se obtuvo utilizando la Cámara Planetaria y de Campo Amplio 2 (WFPC2) del Hubble en filtros de luz visible de banda ancha. El marcado contraste entre los glóbulos oscuros y el brillante fondo de la nebulosa de emisión se mejoró utilizando filtros que capturan la emisión de hidrógeno alfa y oxígeno III. La resolución angular del Hubble de 0,1 segundos de arco permitió a los astrónomos medir los bordes precisos de los glóbulos y determinar que el glóbulo aparente más grande es en realidad dos objetos superpuestos a distancias ligeramente diferentes. Se utilizaron observaciones de múltiples épocas para buscar signos de evolución de glóbulos y medir las tasas de erosión.
Ubicación en el universo
Constelación
Centauro
Distancia desde la Tierra
5.900 años luz
Datos curiosos
- 1
Cada uno de los glóbulos de Thackeray tiene aproximadamente 1,4 billones de millas de diámetro (unas 50 veces el diámetro de nuestro sistema solar), pero contiene sólo tanta masa como nuestro Sol.
- 2
Los glóbulos están siendo erosionados por la radiación de las estrellas calientes cercanas de tipo O a un ritmo que probablemente los destruirá por completo dentro de unos cientos de miles de años, posiblemente antes de que se pueda formar alguna estrella en su interior.
- 3
Los glóbulos de Bok como estos llevan el nombre del astrónomo Bart Bok, quien propuso por primera vez en la década de 1940 que nubes tan pequeñas y oscuras podrían ser el lugar de nacimiento de las estrellas, una hipótesis confirmada más tarde por observaciones infrarrojas.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



