
Acerca de esta imagen
Esta vista detallada de los glóbulos de Thackeray en la región de formación estelar IC 2944 revela la intrincada estructura de estas densas y oscuras nubes de polvo recortadas contra una brillante cortina de gas y estrellas brillantes. Estas nubes moleculares compactas, que llevan el nombre del astrónomo sudafricano A.D. Thackeray, que las identificó por primera vez en 1950, representan algunas de las concentraciones más densas de material interestelar conocidas. El Hubble reveló que el glóbulo aparente más grande en esta imagen eran dos nubes separadas y superpuestas vistas a lo largo de nuestra línea de visión, un descubrimiento que reformó nuestra comprensión de la verdadera estructura tridimensional de estos objetos. Los bordes oscuros y afilados de los glóbulos contrastan dramáticamente con el luminoso gas de hidrógeno que los rodea, calentado hasta la incandescencia por la radiación ultravioleta de estrellas masivas cercanas de tipo O y tipo B. Estos centinelas oscuros son islas de gas molecular denso y frío en un océano de plasma ionizado caliente, y su destino final (si colapsarán para formar nuevas estrellas o serán destruidos por la radiación) sigue siendo una de las preguntas abiertas intrigantes en la astronomía estelar.
Importancia científica
Esta observación más profunda del Hubble de los glóbulos de Thackeray proporcionó mediciones refinadas de las masas, tamaños y tasas de erosión de los glóbulos en comparación con las imágenes iniciales de 1999. Los datos de mayor relación señal-ruido confirmaron que varios de los glóbulos se están fotoevaporando en escalas de tiempo de unos 200.000 años, significativamente más cortas que el tiempo de caída libre gravitacional necesario para colapsar en protoestrellas. Este hallazgo sugiere fuertemente que estos glóbulos en particular serán destruidos antes de que puedan formar estrellas, lo que proporciona un resultado negativo importante para los modelos de formación estelar desencadenada. Sin embargo, la detección de aumentos de densidad dentro de algunos glóbulos deja abierta la posibilidad de que algunas partes sobrevivan el tiempo suficiente para sufrir un colapso. La comparación de múltiples épocas entre las observaciones de 1999 y 2001 también permitió establecer límites superiores a los movimientos propios de los glóbulos en relación con la nebulosa de fondo, limitando sus interacciones dinámicas con el entorno circundante.
Detalles de observación
Esta imagen fue capturada utilizando la Cámara Planetaria y de Campo Amplio 2 (WFPC2) del Hubble con exposiciones más profundas que las observaciones anteriores de 1999, logrando relaciones señal-ruido más altas para medir la débil emisión extendida alrededor de los límites de los glóbulos. Los filtros de banda ancha B, V e I se combinaron con filtros de hidrógeno-alfa y oxígeno III de banda estrecha para separar los componentes de emisión continua y de línea. Los datos de banda estrecha permitieron medir la densidad de electrones y la temperatura en las capas límite ionizadas de los glóbulos, proporcionando parámetros de entrada cruciales para los modelos de fotoevaporación.
Ubicación en el universo
Constelación
Centauro
Distancia desde la Tierra
5.900 años luz
Datos curiosos
- 1
Esta imagen del Hubble de 2001 mejoró las observaciones de 1999 con exposiciones más profundas, revelando detalles aún más finos en las superficies de los glóbulos y descubriendo pequeños nudos adicionales de gas denso no resueltos previamente.
- 2
IC 2944, la nebulosa que alberga estos glóbulos, a veces se llama Nebulosa del Pollo Corriendo o Nebulosa Lambda Centauri, y es el objetivo favorito de los astrónomos aficionados en el hemisferio sur.
- 3
Los glóbulos tienen temperaturas internas de sólo unos 10-20 Kelvin (-260°C), lo que los convierte en uno de los objetos más fríos de la galaxia, casi tan frío como la radiación cósmica de fondo de microondas.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



