Núcleo de la Nebulosa de Orión (Nebulosa de emisión) capturado por el telescopio espacial Hubble para el Enero 22
Enero 22Nebulosa de emisiónNebulosas

Núcleo de la Nebulosa de Orión

Observado en 2006

Acerca de esta imagen

El corazón de la Nebulosa de Orión revela uno de los viveros estelares más espectaculares de nuestra galaxia, donde estrellas jóvenes masivas están esculpiendo sus alrededores con intensa radiación ultravioleta y poderosos vientos estelares. En el centro se encuentra el Cúmulo del Trapecio, un grupo compacto de cuatro estrellas luminosas y calientes cuya energía combinada ilumina toda la nebulosa, haciendo que el gas de hidrógeno circundante brille en vívidos tonos de rojo y rosa. La aguda visión del Hubble ha revelado cientos de discos protoplanetarios (capullos aplanados de gas y polvo que rodean estrellas recién nacidas) que algún día podrían formar sistemas planetarios similares al nuestro. Como la región de formación de estrellas masivas más cercana a la Tierra, a sólo 1.344 años luz de distancia, la Nebulosa de Orión sirve como un laboratorio incomparable para estudiar cómo nacen las estrellas y los planetas. La intrincada interacción de la radiación, la gravedad y la turbulencia dentro de esta cuna cósmica continúa generando descubrimientos innovadores sobre los procesos que dan forma a la evolución estelar y planetaria en todo el universo.

Importancia científica

La Nebulosa de Orión es posiblemente el objeto más importante para comprender cómo se forman las estrellas y los sistemas planetarios. Como la región de formación de estrellas masivas más cercana a la Tierra, proporciona una combinación incomparable de proximidad y actividad que permite a los astrónomos estudiar cada etapa del nacimiento estelar con extraordinario detalle. Las observaciones de Hubble han sido transformadoras, revelando el papel del cúmulo del Trapecio en la ionización y configuración del gas circundante, y descubriendo cientos de discos protoplanetarios que demuestran que la formación de planetas es un subproducto común del nacimiento de estrellas. La nebulosa se extiende por aproximadamente 24 años luz de diámetro y contiene suficiente gas y polvo para formar miles de nuevas estrellas. Los estudios de la Nebulosa de Orión han proporcionado limitaciones críticas sobre la función de masa inicial (la distribución de masas estelares al nacer) que gobierna la evolución de las galaxias a lo largo del tiempo cósmico. La edad relativamente joven de la nebulosa, de aproximadamente dos millones de años, significa que los astrónomos pueden observar estrellas en sus primeras etapas evolutivas, incluidas protoestrellas todavía incrustadas en sus capullos natales y estrellas T Tauri que sufren violentos eventos de acreción.

Detalles de observación

Hubble ha observado ampliamente la Nebulosa de Orión utilizando múltiples instrumentos, incluida la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) y la Cámara de Campo Amplio 3 (WFC3), en longitudes de onda ultravioleta, visible e infrarroja cercana. Las imágenes en mosaico requirieron múltiples puntos unidos para capturar la extensión total de la nebulosa. Las observaciones en el infrarrojo cercano han sido particularmente valiosas para penetrar las densas nubes de polvo y revelar protoestrellas y discos protoplanetarios incrustados que son invisibles a la luz óptica. Estos conjuntos de datos de múltiples longitudes de onda han permitido a los astrónomos construir modelos tridimensionales detallados de la estructura de la nebulosa y mapear la distribución de diferentes elementos químicos dentro de ella.

Ubicación en el universo

Constelación

Orión

Distancia desde la Tierra

1.344 años luz

Datos curiosos

  • 1

    El cúmulo del Trapecio en el núcleo de la nebulosa contiene cuatro estrellas masivas que son tan luminosas que serían visibles a simple vista desde más de 1.000 años luz de distancia, y su emisión ultravioleta combinada ilumina toda la nebulosa.

  • 2

    Hubble ha identificado más de 150 discos protoplanetarios (proplyds) en la Nebulosa de Orión: discos aplanados de gas y polvo alrededor de estrellas jóvenes que se cree que son sistemas solares en formación.

  • 3

    La Nebulosa de Orión es visible a simple vista como una mancha borrosa en la espada de Orión, lo que la convierte en uno de los pocos objetos del cielo profundo que los humanos han observado durante miles de años sin telescopios.

Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble