
Acerca de esta imagen
Esta vista alternativa de la Nebulosa Cabeza de Mono (NGC 2174) captura una región diferente de este espectacular complejo de formación estelar, revelando la delicada interacción entre la radiación y la materia que define el paisaje en constante cambio de la nebulosa. En esta porción de la nebulosa, las columnas y filamentos de gas molecular denso están siendo iluminados y esculpidos por la producción energética de estrellas cercanas de tipo OB, las estrellas más masivas y de vida más corta del universo. Los límites entre los pilares de polvo oscuro y el gas ionizado brillante son particularmente nítidos, marcando el frente de ionización donde la radiación estelar se encuentra con el material molecular denso. Pequeños y compactos nudos de gas especialmente denso sobresalen de las superficies de los pilares como dedos que se adentran en el vacío brillante, cada uno de los cuales es un sitio potencial para la futura formación de estrellas. Estas estructuras, conocidas como glóbulos gaseosos en evaporación, representan algunas de las características más pequeñas y transitorias del proceso de formación estelar, y duran sólo decenas de miles de años antes de ser disueltas por la implacable radiación.
Importancia científica
Esta vista detallada del frente de ionización de la Nebulosa Cabeza de Mono proporciona datos importantes sobre la microfísica de las regiones de fotodisociación (PDR), las zonas de transición donde la radiación ultravioleta estelar convierte el gas molecular en gas atómico y luego ionizado. Estos PDR son fundamentales para comprender el equilibrio energético y la química del medio interestelar en toda la galaxia. Las estructuras nítidas y bien resueltas visibles en las imágenes del Hubble permiten la medición directa de la densidad y los contrastes de presión a través del frente de ionización, probando predicciones teóricas sobre cómo funciona la implosión impulsada por la radiación a pequeñas escalas. La presencia de múltiples glóbulos en evaporación en diferentes etapas de evolución dentro de una sola imagen proporciona una muestra estadística para estudiar cómo estas estructuras se forman, evolucionan y eventualmente producen o no nuevas estrellas. Estas observaciones informan directamente a los modelos de retroalimentación de la formación estelar que se utilizan en simulaciones de la evolución de las galaxias.
Detalles de observación
Hubble obtuvo esta imagen utilizando la Cámara de Campo Amplio 3 (WFC3) tanto en canales visibles como infrarrojos. Las observaciones en luz visible, que emplean filtros de hidrógeno-alfa y azufre II de banda estrecha, revelan la emisión de gas ionizado y los agudos frentes de ionización en los límites de los pilares. Las observaciones infrarrojas complementan esto mostrando la emisión de polvo cálido y penetrando a través del material oscurecido para catalogar la población estelar incrustada. Combinando datos de ambos regímenes de longitud de onda, los astrónomos construyeron una imagen completa de las condiciones físicas a ambos lados del frente de ionización.
Ubicación en el universo
Constelación
Orión
Distancia desde la Tierra
6.400 años luz
Datos curiosos
- 1
Los glóbulos gaseosos en evaporación (EGG) visibles en las puntas de los pilares en esta imagen suelen ser unas 100 veces el tamaño de nuestro sistema solar, pero contienen sólo una fracción de la masa del Sol.
- 2
Las estrellas jóvenes y calientes responsables de esculpir estas estructuras tienen temperaturas superficiales superiores a los 30.000°C y luminosidades cientos de miles de veces mayores que las del Sol.
- 3
Si pudieras observar la Nebulosa Cabeza de Mono en un lapso de tiempo que abarca millones de años, verías los pilares retroceder lentamente como esculturas de hielo derritiéndose, con nuevas estrellas emergiendo de sus puntas a medida que se encogen.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



