
Acerca de esta imagen
Esta imagen infrarroja de la región central de la Vía Láctea revela el entorno turbulento donde los poderosos vientos estelares de las enormes estrellas Wolf-Rayet y las supergigantes azules chocan e interactúan, calentando el gas circundante a millones de grados. Estos vientos transportan material hacia afuera a velocidades superiores a un millón de millas por hora, esculpiendo el medio interestelar en arcos, filamentos y burbujas de plasma brillante. La visión infrarroja del Hubble penetra las densas cortinas de polvo que oscurecen el centro en luz visible, revelando un abarrotado vivero estelar donde las estrellas nacen y mueren de manera dramática. Las complejas estructuras de gas ionizado caliente rastrean las interacciones energéticas entre las estrellas más masivas de la galaxia y sus alrededores, revelando un entorno caótico pero dinámico profundamente moldeado por la extrema actividad estelar en el corazón de nuestra galaxia.
Importancia científica
El centro galáctico sirve como un laboratorio astrofísico único para estudiar entornos estelares extremos y la interacción entre estrellas masivas y el medio interestelar. La región alberga la concentración más densa de estrellas masivas de la Vía Láctea, incluidas varias de las estrellas más luminosas y masivas conocidas. Sus poderosos vientos estelares, que expulsan material a velocidades superiores a los 1.000 kilómetros por segundo, crean una compleja red de gas impactado y plasma ionizado. Estos vientos desempeñan un papel fundamental en la regulación de la formación estelar al comprimir simultáneamente el gas para provocar el nacimiento de nuevas estrellas y dispersar material para detenerlo. Comprender estos mecanismos de retroalimentación es esencial para modelar la formación de estrellas en los núcleos galácticos de todo el universo. El centro galáctico también proporciona el análogo más cercano a las condiciones que se encuentran en las galaxias con estallidos estelares y los núcleos galácticos activos.
Detalles de observación
Esta imagen fue capturada utilizando la cámara de infrarrojo cercano y el espectrómetro multiobjeto (NICMOS) del Hubble, que observa en longitudes de onda infrarrojas capaces de penetrar la extinción de polvo pesado a lo largo de la línea de visión hacia el centro galáctico. En longitudes de onda visibles, el polvo atenúa la luz de las estrellas en un factor de más de un billón, lo que hace que las observaciones infrarrojas sean esenciales. Las observaciones de NICMOS revelaron estrellas masivas individuales y la estructura de las características del gas ionizado. Se utilizaron múltiples filtros infrarrojos para distinguir la emisión térmica del gas caliente y la luz reflejada de las estrellas del polvo, proporcionando una visión completa de las poblaciones estelares y sus entornos.
Ubicación en el universo
Constelación
Sagitario
Distancia desde la Tierra
26.000 años luz
Datos curiosos
- 1
Los vientos estelares cerca del centro galáctico son tan poderosos que crean burbujas de gas sobrecalentadas que alcanzan temperaturas de decenas de millones de grados, lo suficientemente calientes como para emitir rayos X detectables por los observatorios espaciales.
- 2
A pesar de albergar millones de estrellas, el centro galáctico es completamente invisible a simple vista porque espesas nubes de polvo interestelar bloquean más del 99,999% de la luz visible para que no nos llegue.
- 3
Las estrellas masivas cercanas al centro galáctico viven rápido y mueren jóvenes; algunas agotan su combustible nuclear en sólo unos pocos millones de años, en comparación con la vida útil esperada del Sol de 10 mil millones de años.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



