Dos manchas rojas en Júpiter (Planeta) capturado por el telescopio espacial Hubble para el Abril 25
Abril 25PlanetaPlanetas

Dos manchas rojas en Júpiter

Observado en 2006

Acerca de esta imagen

Esta sorprendente imagen del Hubble captura un momento histórico en la historia atmosférica de Júpiter: la aparición de un segundo gran sistema de tormentas rojas junto a la famosa Gran Mancha Roja del planeta. La nueva tormenta, designada oficialmente Oval BA pero rápidamente apodada "Mancha Roja Jr.", aparece en la parte inferior izquierda de la imagen, mientras que la Gran Mancha Roja, más grande y antigua, domina el lado derecho. Oval BA se formó en 2000 a través de la fusión de tres tormentas blancas más pequeñas que habían sido rastreadas desde la década de 1930, pero a finales de 2005 inesperadamente se volvió roja, desarrollando el mismo color característico que su prima más grande. Con aproximadamente la mitad del diámetro de la Gran Mancha Roja, la Mancha Roja Jr. sigue siendo un enorme vórtice anticiclónico lo suficientemente grande como para tragarse toda la Tierra. El mecanismo detrás del cambio de color sigue siendo debatido, y las principales teorías sugieren que la tormenta cada vez más intensa extrae compuestos químicos de capas atmosféricas más profundas que se enrojecen cuando se exponen a la radiación ultravioleta solar.

Importancia científica

La aparición de Red Spot Jr. proporcionó un experimento natural sin precedentes para comprender la dinámica y la química de las atmósferas planetarias gigantes. La fusión de tres óvalos blancos de larga vida en un solo vórtice y su posterior cambio de color brindó a los astrónomos una oportunidad única de estudiar la evolución de las tormentas en tiempo real. La hipótesis principal para el enrojecimiento implica que el vórtice se fortalece hasta el punto en que sus corrientes ascendentes llegan más alto a la atmósfera de Júpiter, elevando hielo de amoníaco y otros compuestos a la troposfera superior, donde la fotólisis ultravioleta los convierte en moléculas cromóforas. La interacción entre los dos puntos rojos cuando se cruzan ha proporcionado datos sobre la dinámica de los vórtices y la estabilidad del patrón de viento zonal de Júpiter. Estas observaciones son directamente relevantes para comprender la dinámica atmosférica en exoplanetas, donde pueden existir tormentas de magnitud aún mayor.

Detalles de observación

Esta imagen fue capturada utilizando la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) del Hubble en múltiples filtros de luz visible para producir una composición de color natural. Las observaciones se programaron cuidadosamente para capturar ambos puntos rojos simultáneamente en el hemisferio visible de Júpiter. Fueron necesarios tiempos de exposición cortos para congelar la rápida rotación de Júpiter. Se utilizaron observaciones de múltiples longitudes de onda para sondear diferentes altitudes en la atmósfera, con luz azul y ultravioleta detectando características de mayor altitud y luz roja penetrando hasta capas de nubes más profundas. La composición de color resultante revela las sutiles variaciones en el color de las nubes y la altitud que distinguen las dos tormentas rojas de las bandas atmosféricas circundantes.

Ubicación en el universo

Constelación

N/A (Sistema Solar)

Distancia desde la Tierra

365 millones a 601 millones de millas (varía)

Datos curiosos

  • 1

    El óvalo BA se formó a partir de tres tormentas blancas más pequeñas llamadas BC, DE y FA que se habían observado desde la década de 1930; se fusionaron gradualmente a lo largo de varios años, y la fusión final se completó en 2000, creando un único gran vórtice.

  • 2

    Cuando el Óvalo BA se volvió rojo a finales de 2005, era la primera vez en la historia astronómica registrada que se observaba una segunda gran tormenta roja en Júpiter; los científicos todavía están debatiendo qué causa la distintiva coloración roja.

  • 3

    A pesar de tener "sólo" la mitad del tamaño de la Gran Mancha Roja, la Mancha Roja Jr. sigue siendo enorme para los estándares terrestres: su diámetro excede el de la Tierra y la velocidad de su viento alcanza más de 400 millas por hora.

Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble