Nebulosa Ojo de Gato (Nebulosa planetaria) capturado por el telescopio espacial Hubble para el Mayo 4
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Nebulosa Ojo de Gato

Observado en 2002

Acerca de esta imagen

Producida por una estrella moribunda similar al Sol, la Nebulosa Ojo de Gato (NGC 6543) es una de las nebulosas planetarias estructuralmente más complejas conocidas por los astrónomos. Esta imagen del Hubble revela un patrón sorprendente de capas de gas concéntricas, chorros de alta velocidad e intrincadas estructuras anudadas que rodean la caliente estrella central. Cada anillo concéntrico visible en el halo exterior es en realidad el borde de una burbuja esférica de material expulsado por la estrella durante pulsos térmicos periódicos separados por aproximadamente 1.500 años. La nebulosa interior muestra una geometría mucho más caótica, con capas elípticas que se cruzan y chorros polares que sugieren la presencia de una estrella compañera cuya influencia gravitacional moldea el gas que sale en estos patrones extraordinarios. La estrella central, ahora expuesta y ardiendo a una temperatura superficial de aproximadamente 80.000 grados Kelvin, ilumina el gas circundante con una intensa radiación ultravioleta.

Importancia científica

La Nebulosa Ojo de Gato ha desafiado y perfeccionado los modelos de formación de nebulosas planetarias desde que el Hubble resolvió por primera vez su intrincada estructura. La simple expectativa de que una sola estrella debería producir una nebulosa esféricamente simétrica se contradice dramáticamente con la compleja geometría de capas anidadas, chorros polares y lóbulos bipolares del Ojo de Gato. Esta complejidad ha sido fundamental para el desarrollo de la hipótesis binaria de las nebulosas planetarias, que propone que la interacción con una estrella compañera es responsable de dar forma a muchas de las nebulosas planetarias visualmente más impactantes. La espectroscopia de alta resolución ha revelado que el gas se mueve a velocidades superiores a los 1.000 kilómetros por segundo en los chorros polares, entre los flujos de salida más rápidos medidos en cualquier nebulosa planetaria. Las capas concéntricas regularmente espaciadas proporcionan evidencia directa de una pérdida de masa episódica durante la fase de rama gigante asintótica, lo que limita los modelos teóricos de los ciclos de pulso térmico en estrellas evolucionadas de masa intermedia.

Detalles de observación

Esta imagen fue capturada utilizando la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) del Hubble y la Cámara Planetaria y de Campo Amplio 2 (WFPC2) a través de filtros de banda estrecha que aíslan las emisiones de hidrógeno, nitrógeno y oxígeno ionizados. Estas diferentes líneas de emisión exploran distintas condiciones físicas: la emisión de oxígeno rastrea el gas de mayor temperatura más cercano a la estrella central, mientras que la emisión de nitrógeno resalta nudos y filamentos más fríos y densos en la nebulosa exterior. El enfoque de filtros múltiples permite a los astrónomos construir mapas de temperatura y densidad de la estructura tridimensional de la nebulosa. La resolución angular del Hubble fue esencial para resolver las características de escala fina de la nebulosa interior.

Ubicación en el universo

Constelación

Draco

Distancia desde la Tierra

3.300 años luz

Datos curiosos

  • 1

    La Nebulosa Ojo de Gato fue una de las primeras nebulosas planetarias jamás descubiertas, encontrada por el astrónomo William Herschel en 1786, y también fue la primera nebulosa planetaria examinada con un espectroscopio, revelando en 1864 que estaba hecha de gas en lugar de estrellas.

  • 2

    Los anillos concéntricos que rodean el Ojo de Gato representan 11 o más episodios distintos de eyección de masa por parte de la estrella moribunda durante aproximadamente 15.000 años, cada uno de los cuales liberó aproximadamente la masa de Júpiter al espacio circundante.

  • 3

    La estrella central del Ojo de Gato está perdiendo masa a un ritmo 20 mil millones de veces mayor que el viento solar de nuestro Sol y eventualmente se reducirá hasta convertirse en una enana blanca no más grande que la Tierra, mientras que la nebulosa se dispersa en el medio interestelar durante los próximos 10.000 años.

Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble