
Acerca de esta imagen
Esta imagen muestra una dramática cicatriz en el hemisferio sur de Júpiter, creada cuando un objeto desconocido (probablemente un asteroide de varios cientos de metros de diámetro) se hundió en el planeta gigante y explotó con tremenda fuerza. La inesperada mancha fue descubierta por el astrónomo aficionado Anthony Wesley en julio de 2009 e inmediatamente se convirtió en blanco de intensa observación profesional. El oscuro campo de escombros, esparcido por las cimas de las nubes de Júpiter, se extiende por un área aproximadamente del tamaño del Océano Pacífico. Este evento de impacto brindó a los astrónomos una oportunidad única de estudiar las colisiones planetarias en tiempo real, revelando cómo la inmensa gravedad de Júpiter lo convierte en una aspiradora cósmica que protege el sistema solar interior al barrer desechos espaciales potencialmente peligrosos.
Importancia científica
El impacto de Júpiter en 2009 proporcionó un experimento natural para estudiar la física de los impactos a hipervelocidad en planetas gigantes gaseosos. A diferencia de los impactos de Shoemaker-Levy 9, que se predijeron con meses de anticipación, este evento se descubrió después del hecho, lo que demuestra que Júpiter experimenta impactos significativos con más frecuencia de lo que se pensaba anteriormente. Las observaciones del Hubble siguieron la evolución del campo de escombros durante varias semanas, revelando cómo los poderosos vientos de Júpiter cortaron y dispersaron el material del impacto a lo largo de bandas de latitud. El análisis espectroscópico detectó las firmas químicas del cuerpo impactante mezcladas con la atmósfera de Júpiter, proporcionando pistas sobre su composición. El evento despertó un renovado interés en monitorear Júpiter en busca de impactos y condujo a mejores redes de colaboración entre aficionados y profesionales para rastrear fenómenos planetarios transitorios.
Detalles de observación
Hubble observó la cicatriz del impacto utilizando la recién instalada Cámara de Campo Amplio 3 (WFC3), pocos meses después de su instalación durante la Misión de Servicio 4. Las observaciones se realizaron en múltiples filtros visibles y de infrarrojo cercano para caracterizar la composición y altitud de los escombros del impacto. La apariencia oscura de la cicatriz es el resultado del material dragado de capas atmosféricas más profundas y esparcido por las cimas de las nubes de hielo de amoníaco de Júpiter. Las observaciones de series temporales siguieron la evolución de la cicatriz a medida que los vientos zonales de Júpiter la estiraron hasta formar una raya alargada durante las semanas siguientes. Observaciones complementarias realizadas con telescopios infrarrojos terrestres detectaron un exceso de radiación térmica en el lugar del impacto.
Ubicación en el universo
Constelación
N/A (Sistema Solar)
Distancia desde la Tierra
390 millones a 576 millones de millas (varía)
Datos curiosos
- 1
Esta fue sólo la segunda vez que se presenció un impacto en Júpiter; el primero fue el famoso impacto del cometa Shoemaker-Levy 9 en 1994, exactamente 15 años antes de ese mes.
- 2
El objeto que impactó liberó energía equivalente a miles de armas nucleares, pero la enorme atmósfera de Júpiter absorbió la explosión sin apenas un estremecimiento.
- 3
La gravedad de Júpiter es tan fuerte que experimenta impactos de asteroides y cometas aproximadamente entre 2.000 y 8.000 veces más frecuentemente que la Tierra, actuando como un escudo gigante para el sistema solar interior.
Crédito de imagen: NASA, ESA, telescopio espacial Hubble



